Los cables de acero son esenciales para sistemas de elevación, tracción o amarre y están presentes en grúas, cabrestantes, ascensores, teleféricos y plataformas elevadoras

La seguridad de los trabajadores, mercancías y cargas dependen de la calidad, el uso correcto y mantenimiento de estos cables de acero.

A continuación te lo que tienes que saber para el uso correcto de cables de acero:

Un cable de acero está formado por un conjunto de alambres de acero o hilos de hierro, éstos alambres pueden estar enrollados de forma helicoidal alrededor de un alambre central, formando espirales.

El cable estará formado por un número variable de cordones alrededor de un alma, que puede ser textil, metálica o mixta. Esta disposición es tal que su trabajo se comporta como una sola unidad.

Los cables al ser doblados, pasar por una polea o ser arrollados, sufren esfuerzos proporcionales al diámetro del arrollamiento y en función de la rigidez del cable.

Unión de cables:
  • Unión de cables de acero con trenzado: es la unión de cables mediante el trenzado es un trabajo muy delicado. Consiste en destrenzar los extremos de los cables a empalmar, para trenzarlos de nuevo de forma manual.
    La longitud que se recomienda dar a los empalmes es: de 900 veces su diámetro para los cables de arrollamiento cruzado; y de 1.200 veces su diámetro para cables de arrollamiento lang.
  • Unión de cables de acero con casquillos: Consiste en aleaciones especiales, se coloca a presión sobre los ramales del cable que se pretende unir.
  • Unión de cables de acero con metal fundido: se emplean casquillos generalmente de forma cónica, en los que por el extremo menor se introduce el cable, y en el que se vierte un metal fundido que suele ser zinc puro o una aleación de plomo-antimonio.
    Este sistema es algo más laborioso que los demás, pero es el que proporciona un mayor índice de seguiridad.

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